¿Qué es la Sinusitis?
Los espacios de aire ubicados dentro del cráneo en las regiones de las mejillas, la frente, los ojos y la nasofaringe, cuyas aberturas de canal se unen con el conducto de aire nasal, se denominan senos paranasales.
Los senos paranasales cumplen funciones como la limpieza, humidificación y calentamiento del aire inhalado por la nariz, y la provisión de resonancia vocal. Los senos paranasales, que son el primer mecanismo de defensa que protege los órganos y estructuras vitales dentro del cráneo, como el cerebro y los ojos, contra los golpes, también permiten mantener la cabeza erguida y en equilibrio al reducir el peso del cráneo.
Los senos paranasales se dividen en 4 grupos diferentes según su ubicación dentro del cráneo:
Senos Maxilares: Constan de 2 senos, uno en cada mejilla. Se desarrollan paralelamente al desarrollo embrionario, están presentes al nacer y alcanzan un tamaño significativo a los 3 años.
Senos Etmoidales: Consisten en múltiples celdillas de aire ubicadas alrededor de los ojos y en la parte superior de la nariz. Se desarrollan paralelamente al desarrollo embrionario, están presentes al nacer y alcanzan el nivel adulto a los 12 años.
Senos Esfenoidales: Se encuentran en la parte posterior de la nariz, en la parte profunda del cráneo. Su formación se completa a los 2 años y su llenado con aire a los 5 años.
Senos Frontales: Constan de 2 senos ubicados en la región de la frente. Su formación se completa entre los 6 y 8 años y se separan del seno etmoidal. En los siguientes 8-10 años alcanzan sus dimensiones normales.
Las superficies óseas de los senos están cubiertas por una capa móvil que produce secreción similar a la mucosa (moco). El epitelio (estructura tisular) dentro de los senos es igual a la estructura tisular de la nariz y todos los senos tienen conexión con la cavidad nasal. Cualquier infección que ocurra en la nariz causa hinchazón nasal y formación de edema. Esta alteración impide el paso del moco producido por los senos y enviado hacia la garganta y el esófago a través del canal de la cavidad nasal. El moco se acumula dentro del seno y provoca un aumento de la presión.
¿Por Qué Ocurre la Sinusitis?
La nariz y los senos paranasales son estructuras que limpian el aire inhalado, es decir, retienen la suciedad, el polvo, los virus, las bacterias y las toxinas, y envían el aire limpio a los pulmones. Por esta razón, siempre existen virus y bacterias que pueden causar infecciones en estas regiones. En los senos que pueden cumplir su función no se produce inflamación. Sin embargo, si existe un efecto patológico y/o ambiental que impida el funcionamiento normal del seno, como infección de las vías respiratorias superiores, reacciones alérgicas, hipertrofia de cornetes (crecimiento del tejido nasal), desviación (curvatura del hueso/cartílago), obstrucción de los canales sinusales, crecimiento de adenoides en niños, cambios bruscos de presión durante el buceo submarino y los viajes en avión, aire excesivamente contaminado y consumo de tabaco, se altera la ventilación del seno y se produce inflamación. La inflamación de la mucosa (moco) que recubre las cavidades sinusales por diversos factores se denomina Sinusitis. Reciben diferentes nombres según el curso y la duración de la inflamación:
Sinusitis Aguda: Sinusitis que dura menos de 2 semanas
Sinusitis Subaguda: Sinusitis que dura entre 2 semanas y 3 meses
Sinusitis Crónica: Sinusitis que dura más de 3 meses.
Sinusitis Recurrente: Sinusitis que se repite 4 o más veces en 1 año.
Como medidas para prevenir la formación de sinusitis se pueden mencionar: no permanecer en ambientes fríos durante mucho tiempo, secar el cabello después del baño o la lluvia y no dejarlo mojado, ajustar bien los niveles de oxígeno, humedad y temperatura del entorno de vida, no inhalar humo de tabaco, y evitar estar en lugares con alta concentración de polvo y humo que puedan causar alergias.
¿Cuáles son los Síntomas de la Sinusitis?
Los síntomas de la sinusitis varían de persona a persona según la gravedad del resfriado o la infección gripal sufrida, el sistema inmunológico del individuo y si existe o no un problema patológico en la región nasal. Los síntomas más comunes son:
- Dolor y presión con sensación de plenitud en la parte de la cabeza y el rostro que incluye las regiones sinusales (aumenta al inclinar la cabeza hacia adelante),
- Obstrucción nasal, ronquidos,
- Dolor de garganta, alteración de la voz, tos que aumenta por la noche,
- Secreción nasal y/o retronasal de consistencia espesa de color amarillo/verde,
- Mal aliento, dolor de dientes y encías,
- Alteración del olfato y el gusto,
- Debilidad y fiebre leve,
- (En niños) Tos, pérdida de apetito, náuseas y vómitos.
Para poder establecer el diagnóstico correcto, se utilizan uno o más de los métodos de examen endoscópico, imagenología y tomografía en conjunto.